viernes, 10 de abril de 2009




La monotonía que parecía guiar el trayecto da un vuelco. La carretera se me hace familiar. Quizá no eso, quizá el paraje, la situación, el día o quien sabe si el lugar. Todo parece retomar el camino por el que un día fue encauzado. Y no contengo el impulso de abrir la ventanilla, de sacar la cabeza y dejar que el viento azote y enfríe mi cara. Desmelenarse, evadirse.
Y, a pesar de lo que todos pudieron pensar una vez de mi, a pesar de lo que una vez demostré y quise hacer creer, nada fue así.Yo misma me lo creí; pero que incierto es el mundo y que traicionera nuestra memoria.Hay cosas que no se olvidan.Tengo eso mejor grabado que la solución de dos más dos.
No solo el pelo se revuelve con el viento, también los recuerdos. El sabor del viento te trae esa misma canción que creiste dejar un par de veranos atrás, pero de la cual recuerdas la letra a la perfección."Just take me where I've never been before" Y abres los ojos para encontrarte su mirada al lado, riéndose cariñosamente de tí, feliz de verte sonreir y disfrutar como una niña. Y cuando parece que os reís al unísono, cuando las risas se entrelazan, despegas otra vez los párpados para verte reflejada en el retrovisor, llorando sola a pleno pulmón bajo la mirada de aquella espesura que se extiende a lo lejos, un paraíso lejano que creiste rozar un día con los dedos y del cual ahora estás a años luz. No hay nadie a tu lado. No lo ha habido desde hace tiempo. Pero hay ciertos recuerdos que, por algún extraño motivo, no mueren en los rincones ya olvidados de la memoria. ÉSTE,es uno de ellos.

¿Por qué la humanidad desea siempre más de lo que tiene? ¿Por qué la humanidad desea siempre lo que tuvo y ya no tiene?
Yo no lo sé. Y me encantaría saber por qué quise más de lo que tenía y por qué quiero lo que ya no tengo.


[[Confirmando el valor de la existencia.]]

1 comentario:

Carlaiel dijo...

Bonito escrito. Yo también me pregunto, y me lo seguiré preguntando hasta el día del juicio final, el por qué de la ambición humana. Y es que en el fondo, ¿quién no es a little bit ambicioso? =)

Saludiños,
Carly.