domingo, 3 de abril de 2011

migas


Se deshace el pan de hoy,

y no eres más que una miga. Una brizna.

Apenas levadura,harina y agua.

Son las mentiras de siempre,

puede que con caras nuevas.

Tú estás en el horno,dejada y caída,

quemándote con la siguiente tanda de pan.

A veces me pregunto qué esperan ver,

qué espero yo y el resto de migas

porque veo la tele, los "presidente,presidente";

las caras mediocres de lunes a jueves,

las pupilas conformistas y me pregunto

qué se espera acaso de migas de pan,que no barra.

¿Hay algo que alimentar? ¿Algo que subsanar?

Es una impotencia enorme...

miga,migaja, una más una hacen pan.

Pues no.

Falta amasar

o falla el panadero

o simplemente somos un material de mierda

que no puede alimentar este país

ni ninguno.

Joder,menuda barra insípida nos iba a salir

con tan poquita sal que pone la gente

lo poco que se mojan otros tantos y lo poco que le insuflamos levadura.

Será que desestimamos el medir en su momento,

y lo mal hecho se quema en el horno

pero en vez de cubrir...

nos quemamos las manos al sacarlo.

Vergüenza debería darnos... Y no creas,que de ésta no me salvo

que vuelvo a escribir en triste,

pero a la calle no salgo...

Pues sí,vergüenza debería darnos.

domingo, 6 de marzo de 2011




Cause I try, but it's so hard to believe.
I try, but I can't see what you see.
I try, I try,
I try and try to understand the distance in between.
The love I feel, the things I fear.
And every single dream.





There is no such thing as faith,
trust, and pixie dust...

domingo, 23 de enero de 2011

estación.


Existe una estación entre el amor y el olvido.
Lo he descubierto hoy.
Jodida estación sin clima, tan dificil de estudiar y analizar. A veces precipita [precipito] por dependiente o por idiota,no sé; pero también sufre de sequias,de momentos de recuerdos que ni me hacen segregar saliva.
No es una estación fría, aunque a veces parezco tundra, de suelo helado o permafrost, imposible de derretir a cualquier palabra tuya. Tampoco diría cálida, aun cuando me palpita la sangre bajo la piel de una manera incierta cuando te veo o hablo contigo.


Existe una estación entre el amor y el olvido, pero lo raro es que nadie nunca habla de ella. Uno o habla del amor, o habla del olvido. Quizá es porque no tenemos claro su ubicación, dónde se da.
Debe estar próxima al trópico o al ecuador, en algún lugar paradisiaco (o bueno,quizá no)
Su altitud debe ser acojonante,¿ de qué sino esas amplitudes térmicas?
Sí, en el fondo tiene sentido. El amor nos eleva tanto, que no sé ni cómo tenemos oxígeno a tanta altura. Nos enajena el alma, y también nos debe nublar los sentidos.
Debe ser por eso por los que todos bajamos tan precipitadamente, por la falta de oxígeno. El amor nos corta el riego sanguíneo, y nos baja del Everest a la simple e irrelevante sierra de Madrid.


Pues...debe existir una estación entre el amor y el olvido, y solo se da ahí justo,en lo más hondo del corazón. No existen mapas,y el GPS sigue caminos inexistentes que no llevan a ninguna parte. Supongo que de todos modos nadie quiere llegar ahí, y quien realmente quiere termina llegando o al principio o al final del trayecto, no allí.


No tiene mapas, no tiene clima, no tiene razón de ser...
...o será que no tengo ni puta idea de geografía, y que te quiero o te olvido,pero que ni yo misma lo sé.



Gracias por hacer que sea una jodida loca que ni sabe ni entiende lo que piensa. Solo TÚ y yo podemos hacerlo así de bien. De todos modos, yo sigo donde siempre, con los mismos carteles reflectantes. No necesitas un mapa para llegar, aunque siempre te empeñases en que sí.
Y sí, me gusta la tundra.

jueves, 30 de diciembre de 2010

2010

No tengo intención alguna de aburriros con el alegato navideño de todos los años. Este año no.
Evidentemente, los años pasan, nos guste o no, y nosotros nos dejamos arrastrar con ellos y cambiamos conforme vienen y van. Así lo hacen nuestras ideas, nuestros sentimientos, nuestras percepciones de las cosas. Siguiendo hoy esa falsa costumbre de Navidad que dice que uno en estos días uno debe ser sincero,obviaré el detalle de que estas fiestas no son de mi agrado, se sobreentiende.
Como todos-aunque es obvio que unos lo hacen más que otros- yo también hago mi balance del año, aunque siempre nos lleve a más de un disgusto y alguna que otra esporádica alegría.
¿Qué podría decir yo de mi 2010? Ha sido un año dificil, de mucho tambaleo emocional, de mucho tránsito. En realidad, este año 2010 ha sido como la estación siempre abarrotada de idas y venidas, donde los paneles de información no se actualizan y donde la gente va y viene con su maleta, arreando más de un golpe sin darse ni siquiera cuenta de a quien se lleva por delante. Pero tranquilidad, que no me he caido a ninguna vía, aunque si que me he subido a más de un tren equivocado.
Como digo, siendo sincera, este año ha sido un año de perder a mucha gente, de vaciar mi lista de contactos y rehacerla de cero [Todos fallamos,ya lo dije una vez.Yo siento que este año,me han fallado uno tras otro.] Dejo el año con una lista menos densa, pero supongo que más intensa y SINCERA. Por supuesto esto se ve ahora diferente, pero en su momento es un gran hachazo.
En este 2010 dejo atrás muchos que yo creí importantes, aunque siendo peor, he dejado atrás personas que no creí tan importantes y que su ausencia hace que me muerda las entrañas por dentro. Me he enamorado, he fingido desenamorarme, he sentido celos, he creido sentir indiferencia... pero también he sentido lo que es querer sinceramente a alguien, la felicidad y lo fácil que puede resultar llevar la sonrisa colgada todo el día en la cara, ¡por muchas mierdas que pises por la calle!
Este año,además,me he demostrado a mí misma que podía salir de todo, que podía demostrar que no soy la chica borde e irónica que todo el mundo cree, que tengo más fondo que todo eso, que soy sensible y no me averguenza serlo. Estudio una carrera que me encanta,a pesar de las caras que me pone la gente cuando digo "Estudios de Asia y África", asimilando perfectamente que me meten sin saber en el saco de friki, rara o vete tu a saber qué.La gente es tan simple que siempre usan en mismo rasero.

He conocido gente maravillosa y a algún que otro idiota. He sentido la muerte un poco más cerca, y el miedo cuando la notas en la nuca de alguien que te importa. He viajado [me he dejado más del dinero que debería...],he crecido-aunque quizá no tanto en estatura-,he echado de menos, he vivido y he disfrutado algunas de las cosas que se me ponían por delante, al igual que no me he atrevido a tantas otras cosas.
He fingido una sonrisa [como hago siempre en Navidad] cuando las ganas de llorar me sacudían de arriba a abajo, y me he reido a carcajadas hasta tener dolor de tripa. Me he enfadado, porque lo hago siempre,e incluso he pedido perdón sin sentirlo [¿servirá esto de confesión de algún tipo?] He dicho muchas cosas, tanto buenas como malas, y me han dolido muchas otras palabras y gestos que he recibido.

Asi que sí;dejo el 2010 sola, enamorada, tan imperfecta o más que nunca, y tan bocazas como siempre. Dejo el 2010,y por supuesto que, a pesar de las cosas buenas, me alegra dejarlo atrás.
Confío y espero un año mejor, con la ingenuidad que a veces me caracteriza, por muy negativa y realista que me las de otros días del año. Y no,no lo hago porque es Navidad. Lo hago porque lo necesito, porque si la gente puede llegar a creer que las cosas pueden cambiar en Navidad... ¿por qué no hacerlo yo almenos un día,el último del año? Os deseo a todos que vivais,disfruteis,lloreis,AMEIS, y os dejeis arrastrar con los años. Os deseo un muy feliz año, y que el cambio sea intenso y para bien. Cada año arrastra lo suyo...espero que este solo tenga sonrisas para todos vosotros.
¡Me despido hasta el 2011! [Demasiado que estudiar como para pasar mucho por aqui]

PD:Siento la longitud,le tengo pillado el punto a lo de ponerme pesada... ;)

viernes, 17 de diciembre de 2010

RING


Nunca he escuchado lo que me dice la gente, mi cabeza siempre iba un par de pasos por delante, inalterable.
Tampoco lo hago ahora; no escucho la agitación ni la euforia de la grada,no puedo. Solo puedo escuchar mi respiración nerviosa y profunda. Y no,no te voy a mentir: estoy acojonada. Mi corazón me delata, se me escapa por la boca de tan ansiosos latidos.
Tampoco creas que escucho como el árbitro da la salida, solo puedo concentrarme en la parálisis que parece apoderarse de todos mis músculos,agarrotados, temerosos. Me da miedo hacerte daño, porque sufro por tí y por mí después, porque sé que cada golpe que te propine significará uno de vuelta para mi.
Y así me va. Supongo que se lee el miedo en mi cara, el amor. ¿Será eso lo que provoca esa sonrisa de seguridad en tu cara, el pensar que no levantaré puños contra tí?
No puedo evitar mirarte con nostalgia, con amor, con compasión a pesar de todo, aun cuando no te la mereces. Y tú...¿qué hay de tí? Tú calientas en tu esquina, con una sonrisa en la cara, esperando que yo reciba tus golpes con besos o abrazos, esperando una victoria sencilla que nos saque de aqui.
Y por un momento yo también lo siento así, no soy capaz de reaccionar. Tú efectúas tus movimientos, me besas con la mano izquierda primero, y distorsionas mi mirada, lo vuelves todo negro. Golpeas de nuevo, quizá dos o tres veces, no lo sé, pero caigo tal y como tú pensabas.¿Lloro?¿Sangro? ¡Qué más da...!
Tú esperas que no me levante, sobreponerte a mí y que todo siga como antes. Pero no.
Es que soy una luchadora, al menos eso me repito. Soy una luchadora y voy a por todas las de ganar.
Perdóname si un gancho de derecha no es lo que esperabas...
....empiezo a darme cuenta de que si no es a golpes no salimos de este ring.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Aunque tú no lo sepas...

A veces bizqueo un poco. O mi mundo está cojo de una pata. Se me acatarra el alma, y también enmudezco cuando tengo que gritarte todo lo que pienso. A veces lloro todo lo que te quiero, y escupo las flemas de nuestra relación [de lo que queda de ella, que no es prácticamente nada]
Me he hecho miope a tus defectos, y mis dioptrías supongo que van en aumento a medida que no queda nada que ver de nosotros. Me muerdo indiscutiblemente la lengua, digiero el bolo que nunca pudimos tragarnos y que hizo que lo vomitáramos todo. He ganado el peso de las lágrimas que me estoy tragando. He perdido el peso de las lágrimas que fui incapaz de retener, mira tú por donde.
Tengo enmohecido el corazón, enrarecido por no tenerlo a la temperatura adecuada, por dejarlo a la intemperie, con la que se desata ahora en Madrid.
He dejado mi cuerpo al abandono.
He dejado a mi corazón al abandono. Así. Aquí. Con las Navidades a la vuelta, con lo poco que le gustan. Le he dejado solo, aun cuando sé que las odia.
Casi las vi diferentes. Estuve a un ápice de sentirlas diferentes, de vivirlas de verdad.
Pero no…las personas siempre fallamos. Siempre hay alguna manera de hacerlo mal, de elegir lo que crees que quieres pero que no quieres, de elegir la enfermedad creyendo que es el remedio. Siempre fallamos; y estos fallos al corazón luego no hay forma de arreglarlos con paracetamol y agua, no basta una semana de reposo.
No nos vacunaron de pequeños.
Nos enseñaron el gracias y el por favor, pero no el te quiero. El te quiero solo sale cuando duele, el sincero solo sale cuando de verdad duele. Es ahí cuando te das cuenta.
Y todo lo hice por querer dejar de oírlo tan hueco, y buscarle un sentido a esas palabras. Para valorarme, para valorarnos, pero ahora mira…no lo oigo, no creo que lo vuelva a oír de tus labios, ni a verlo en tus ojos, ni a cobrármelo en caricias. Lo hice por creer unas palabras huecas, y sí, puede que lo estuviesen realmente…
Ahora busco enfermedad que palie este remedio tan mal parado, pero creo que prefiero guardar cama antes que automedicarme.





He blindado mi puerta
y al llegar la mañana
no me di ni cuenta
de que ya nunca estabas...
Y aunque tú no lo sepas,
nos deciamos tanto
con las manos tan llenas
cada día más flacos.
(Aunque tú no lo sepas,Quique González)

martes, 23 de noviembre de 2010

co-razones

Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor,es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre .[...]Mira que hay tontos enamorados en este mundo...

[Co-razones, Carlos Salem]



Yo sé
que el amor tiene letras diferentes
para escribir: me voy, para decir:
regreso de improviso. Cada tiempo de dudas
necesita un paisaje.(Luis García Montero)

¿Qué queda decir?


domingo, 14 de noviembre de 2010

Creo que a veces se me escapan las sonrisas; que mi mente,en respuesta a los latidos ansiosos de mi corazón, colecciona los te quiero que no siempre te digo. Retengo el impulso,a menudo, de llamarte y saber de tí, porque yo misma aborrezco esa dependencia y el agobio que eso produce. Ansío tu roce, tu voz en mi oido hasta altas horas de la mañana,incluso tu silencio. Odio la sensación que me produce el pensar que estás frío, el dudar si me quieres, las miradas de cansancio, los celos por cualquier cosa tonta...
Y sabiendo, ahora sí, que mi felicidad cuelga siempre de tus hilos... no comprendo la facilidad con la que me hago daño...





La felicidad es y ha sido siempre un juego de títeres,el matiz está en si eres tú quien mueve los hilos o no...



______


¿Llevaba mucho fuera,verdad? Sí, eso me temo...

lunes, 4 de octubre de 2010

INDIOS Y VAQUEROS.


Y desarmarte con la mejor de mis sonrisas, esa que enfundo en mi bota izquierda. Fácil, indoloro, casi hasta placentero. El blanco de mi sonrisa calentaría tu pecho un breve instante, el necesario para darte cuenta de que yo me alejo tras asestar el golpe, el tiempo necesario para notar el fluir caliente de la sangre. Y aun cuando la sangre se vierte derrochante, sujetas tus armas primitivas, tu arco y tus flechas de palabras dulces, que tratan de llevarme a ti de nuevo; tu hacha, que instiga contra mi fuerza de voluntad y mis seguridades, que me deja sin recursos.
Todavía me miras desde el suelo, suplicante, esperando que me agache a socorrerte, aun siendo tú el que me retó al duelo. Me miras con amor, casi perdonándome, y justo eso me hace apretar el gatillo de nuevo, en la distancia, alejándome de ti a zancadas para no ver como cierras los ojos.
Y me sabe la boca a sangre. Puede que de morderme el labio, puede que de abatir a mi corazón a balazos hasta dejar que la sangre se mezcle con el polvo y la tierra. Pero una buena vaquera nunca llora, nunca se mira las manos manchadas de sangre, nunca pierde la cuenta de las balas. Así que me sacudo el polvo, me calo el sombrero, y dejo una última bala en la recámara, la de reconciliación.
Hay quien no está hecho para jugar a indios y vaqueros.
Quizá yo tampoco. Pero déjate de flechas de amor, cariño, estamos en el siglo veintiuno...
Déjate de juegos de niños, porque ya estamos creciditos y al final de la partida, solo hay un superviviente.