martes, 29 de diciembre de 2009

¡Adiós Madrid!¡Buena vida!


Amalia, tumbada a lo largo del banco, expulsó una onda de humo con un suave movimiento circular de sus labios. Su brazo colgaba del banco, con el cigarro a medio consumir, mientras ésta oteaba las nubes y sus sorprendentes formas. Se lo llevó nuevamente a la boca y dio una larga calada.
-Oye, ¿cuánto vamos a seguir así?-pronunció ya al final, deshaciéndose del humo.
Mk, sentada en el respaldo, miró a su amiga a través de sus piernas:
-¿Te refieres a estar aquí, a estar en silencio o…?-preguntó con poca curiosidad a la vez que se llevaba la litrona a la boca.
Amalia se lo pensó un instante antes de incorporarse un poco y responder:
-Si, bueno, no sé… ¿todo?-murmuró con poca convicción-supongo que estamos por algo pero...
-No se trata de estar o dejar de estar. Sé que en algún instante de la tarde, sino de la noche, un tren pitará mi nombre y una hora se ajustará a mi reloj. Y cogeré estas bolsas, me haré con un billete y… bueno, ya sabes el resto. Me subiré sin mirar atrás. ¡Adiós, Madrid! ¡Buena vida!
Amalia notó una suave punzada en el corazón, pero ignorando el malestar insistió:
-Si, vale, me sé esa parte del plan, llevas meses repitiéndola-dijo con la voz quebrada, desviando la mirada a las nubes de nuevo y dejando que su cuerpo se escurriera por el banco hasta terminar tumbada de nuevo- lo que no entiendo es por qué ahora. ¿Realmente crees que huyendo, con esta salida, sin dar explicaciones a nadie, dormirás tranquila?
-Bueno, te las he dado a ti.
-Sí, pero tampoco tienes reparo en dejarme aquí tirada… sola. Me haces estar aqui contigo en la estación de tren esperando no sé bien qué para dejarme después-subió el tono Amalia-y me jode, me jode porque no muestras ni la más ligera consideración conmigo.¿ Soy tu mejor amiga,sabes? Y me jode que te vayas.
Mk la miró seria mientras un pitido taladraba sus oídos. Las vías tembablaban al son de una maquinaría vieja pero veloz y la gente que poblaba el andén se arrejuntó junto a la vía.
-Ey,ey...sabes que volveré-susurró Mk acompañándolo con suave golpe en el hombro-Volveré para verte siempre que pueda, pero ya sabes que ahora necesito salir de aqui. Huir. Perder de vista al mundo por un tiempo y que el mundo no me pierda de vista a mi. Me toca,Amalia.
Amalia no respondió pero apretó los labios con fuerza, tanto que parecía que el piercing iba a saltar de su carnoso labio.
-¿Sabes que te podrías ahorrar esto gritándole al mundo lo que sientes?-repuso con cierto desdén.
Mk,cargándose las bolsas al hombro, sonrió sombriamente, abrazó estrechamente a su amiga y añadió:
-Nunca fui de las que tragan y callan, pero tampoco de llamar la atención. Prefiero huir a hurtadillas por la ventana, se me da mejor-besó fugazmente a su amiga y corrió a la última llamada de aquel tren dirección no se sabe dónde.
Amalia,de pie junto a aquel banco, se quedó con el sonido de aquella goma de la suela de las convers de su amiga, que se aferraba fuertemente al suelo de la estación de Madrid. El último suelo madrileño que Mk pisaría durante mucho,mucho tiempo.
Adiós, Madrid...buena vida.




Porque sí.Por las cosas de la vida.

3 comentarios:

.winter confessions. dijo...

Me encantó la pasión de Mk, no la creo una desconsiderada como dice Amalia, sin embargo me gusta el carácter de ella y cómo le plantea lo que siente.
Me parece bien la decisión que tomó Mk, hay que ser valiente para irse sin más y leer que sea la última vez que pisa el suelo de su ciudad es escalofriante.
Como siempre me has llevado al lugar del hecho y me hiciste sentir lo que cada una de ellas sintió. Muy buena la descripción de los movimientos y las expresiones, eso nos da lugar a los lectores para que podamos imaginarlo y posarnos en la situación a nuestro gusto.
Un beso enorme.

mariona. dijo...

yo no podría decirle nunca adiós a madrid..
cada vez que lo hago,lloro..

ChicaGuau dijo...

Me gusta tu blog,
así que te sigo, ¿vale?
¡Un beso & Feliz 2010!