jueves, 4 de marzo de 2010

MIAU


El vaso se llena y se vacía conforme mi cabeza desordena todos mis pensamientos, los arrejunta en una esquina, y los deja pasar lentamente, en fila india, como si tuviesen que pasar por los tornos del metro.
Distraidamente-pero menos que de costumbre-y apoyada en el cristal, observo-como diría García Márquez-las pequeñas tragedias domésticas del edificio de en frente. Creo que ni siquiera observo, simplemente me abstraigo,para no pensar en todo lo que debería pensar (aunque no nos engañemos, del mismo modo lo pienso)
Mientras, del otro lado del cristal, me fulmina una mirada felina, de ojos fríos, inquisitores, pero a la vez extrañamente compasivos. Realmente es como si sintiese su pelaje terso y suave rozar la punta de los dedos de mis pies descalzos. Helador. Las convulsiones y la piel de gallina han acudido a mí en ese instante y no he podido sino esconder los pies bajo el cojín.
Juraría que ese gato freudiano me psicoanaliza, que puede oír lo que pienso, lo que siento. Y no,no tiene cara de gustarle.
MIAU,MIAU,MIAU.Amígdala cerebelosa.En eso estoy pensando.¿Tienes esa palabra en tu vocabulario?,pienso desafiante, quizá esperando-aunque tontamente-una respuesta.
Me mira con cara de poco amigos antes de que mi mente empiece a especular sobre su nombre. Seguramente, se llamará Cari o algún nombre de esos que ponen las señoras mayores a sus gatos.
Lo cierto es que siempre me han gustado los gatos,y más esos que huelen a pastilla de jabón de toda la vida y que te bufan cuando pretendes tocarles. Ronald, se llamará el mío.
Y la cosa es, que al tun tún y sin que me de cuenta, mis pensamientos han viajado sin billete y saltando el torno mientras yo me montaba el cuento de la lechera. Y daban vueltas,colapsando el tren, en la horrorosa línea 6 del metro.
Decídme que los jueves no son tan cancerígenos como los pinto...



2 comentarios:

Winding Moon dijo...

Me ha gustado tu entrada. Mi mente también va de un sitio para otro pasando por muchas banalidades, sin embargo, y aunque no tengan importancia, pueden terminar por alegrarnos el día. Asique, no las evitemos.

Un besito de ensueño =)

Delgaducho dijo...

Los gatos nos leen, pueden ver dentro de nosotros, por eso si les sostenemos la mirada enseguida bajan la cabeza, ya lo dije en una entrada, será que no les gusta lo que ven.
Suscribo lo de la linea 6, la uso 5 dias a la semana y es lo peor!!!