jueves, 26 de noviembre de 2009

the first cut is the deepest.




Marcó, por fin, el quinto palito de forma horizontal, atravesando los cuatro anteriores. Aquel papel estaba ya tan lleno por ambas caras, que no dejaba lugar a un siguiente recuento. Pero es que no le importaba; nunca había sentido cosa semejante.El dolor, la ausencia, lo desgarrador que resulta amar a veces...no,esas cosas no las había vivido comparándolas con aquel momento.
Sólo un dolor físico,un colapso mental, un derribo sentimental. Solo eso mientras resonaba aquella frase que tanto le solía decir su padre de niño:
"Los chicos no lloran,eso es de mariquitas"
Pero poco importaba esa frase ya, hace rato que notaba un mar de lágrimas que le nublaban la visión, hace tiempo que notaba la tirantez de su piel.
Con un tembleque propio del llanto, marcó esos nueve números que tenía tatuados en el alma. Un par de largos pitidos introdujo una suave voz que respondió ingenuamente:
-¿Diga?
Llevándose un dedo a la boca y mordiéndolo con fuerza para no dar paso al jadeo que acarrea el llanto, se limitó a escuchar su respiración a través del teléfono. Así hasta que ella,al otro lado del teléfono, se cansó.
-Oh por dios, ¿cuánto más vas a hacer esto? ¿Cuánto más me vas a llamar llorando con la misma absurda canción?-susurró resignada y con cierta desesperación- Yo no puedo quererte, no quiero quererte. No me llames más.Déjame vivir.
-Escucháme-suplicó él, tratando de retenerla al teléfono.-No...
....pííí...
A pesar del desplante, uno entre esos muchos, dejó el teléfono en su oreja quizá con el fin de retener esas últimas palabras, su tono de voz. Quizá por retener ese calor en la oreja, como el susurro de ella al amarle en la cama.
Y jugando y jugando a querer, quedó prendando de aquel teléfono, esperando una llamada que nunca llegó, y marcando palitos-ya sin papel ni boli y con la facilidad de aquel que pretende irse para no volver- en cada parte de su cuerpo.
Y es que el primer corte,ese que traspasa piel, carne y órgano...suele ser el más profundo..




Escuchando: Sidewalks (Acoustic)-Story of the year

4 comentarios:

winter confessions • dijo...

¡Cómo odio que planteen algunos que los hombres no lloran! Dejémonos de fastidiar, todo el mundo es sensible en un punto. Y me compadezco de este personaje, esa mujer no lo merece por como lo trata ¡Que se joda! :)

Natalia dijo...

Winter confessions tiene razón, ella no se lo merece. Vamos a crear el club de admiradores de esos hombres, maRini! xD

Besos"

Julia dijo...

Todos lloramos alguna vez en nuestra vida, da igual lo fuerte que seamos... Y eso, en el fondo es bueno :)
Que tengas un buen fin de semana!
1 besito ^^

Hollie A. Deschanel dijo...

Los hombres sí lloran ;)

Beso!