domingo, 21 de marzo de 2010

TOCA HUESO...


Siempre creí que había un cupo,como en las oposiciones. Desde niña sospeché que había un número de plazas en los labios de cada uno,al menos de forma permanente.
Lo cierto es que yo escondo uno o dos, que son ya funcionarios del Estado de mi corazón y que residen en la comisura de mis labios cada vez que sonrío con nostalgia. Es como su segunda residencia o residencia de verano.
En el fondo, siempre creí que ese tipo de besos eran los más sinceros, esenciales para el pleno funcionamiento y los más puros(de no ser así, no los recordaría). Son sabores que no se olvidan nunca, puede que por ese regusto del final, una mezcla entre amor y añoranza un tanto rara.
Aun así, en momentos en los que la administración central falla y los funcionarios no dan abasto para bombear el calor necesario para que palpite el frío corazón, extraño otro tipo de besos. Besos que por alguna tonta razón los agrupamos en un escalafón inferior. No cesarán las veces en las que echaré en falta aquel beso en la herida que me proporcionaba mi padre ante cualquier caída y que tenía efectos curativos en mi y cesaba mi llanto. Es una lástima que no exista un beso que seque las lágrimas que oxidan el corazón o que no recompongan sus fragmentos rotos. Todavía dudo si cantarme Sana,sana, culito de rana tendrá los efectos que tenía en boca de mi padre.
Pasarán muchas tardes sin recordar en carnes aquel beso tibio en la frente del amigo que se proclamó hermano sin tú saberlo, pero el cual, por A o por B, ya no está a tu lado proporcionándote tal seguridad y cariño que te hacía caminar sola.
Y todo porque revolver un Estado resulta sencillo cuando cojea de una pata...
Y todo porque siempre hay alguien con la labia suficiente, con el beso de Judas, como para provocar el desorden estatal que toca hueso...
He dejado de centralizar el poder en aquel órgano defectuos, aunque, para mi desgracia, la nueva organización no hace que cesen las insurrecciones.
¿Será que ni mi propio cuerpo sabe lo que quiere o lo que es mejor para él?

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Aunque largo,es el producto de una semana un poco gris y cansada. Llevo unos días alternando Beatles y jazz de fondo, reclusa de libros y luces de fluorescentes. He estado pensando en la supervivencia de este blog,pero no me termino de decantar por nada, asi que todavía no clavo el cartel en la puerta.
¿Todo bien por aqui?

3 comentarios:

Delgaducho dijo...

Si aquel órgano defectuoso es el corazón poco hay que hacer, es un tirano absoluto y jamás deroga su poder.
Por favor, sigue con el blog!!!

ChicaGuau dijo...

¡He vuelto!
Me ha gustado mucho el texto :)
Un besito :*

kiskus dijo...

yo de besos verdaderos, de besos con ganas, ando escasa. Regalé los que tuve, y sigo sacando de donde no tengo, pero sin recibir muchos a cambio.
Al final es el beso de sana sanita de papa o el beso de buenas noches de mama, el que siempre te deja en paz...
espero que te lo estes pasando bien esta semana, la mia ha sido un tanto extraña y reveladora =)

Un beso grande y de los de verdad ^^